Presentación

SORPRENDE, en estos días que se aplaude el derrumbe universal, observar posturas formales claras, inteligentemente construidas y verdaderas; que son exactamente lo que son, esculturas. Es este un momento de la historia, difícil para el trabajo del arte.

Por todas partes brotan novedades preñadas de discursos pretenciosos. Tantas palabras y pocas cosas que merezcan sostenerse entre las manos para beber de ellas el agua de la vida.

Estas esculturas de Cristina, dan testimonio incontrovertible que el arte puede, desde siempre, comunicar de los asuntos contingentes y eternos propios de la condición humana.

Una alta poesía del espacio, conjugada en formas bellas y dramáticas en su excesiva lucidez simbólica. Estas formas son lo que son y continuarán siendo lo que son por hallarse inscrita en lo esencial de los treinta mil años de trabajo de escultura. Espejos para rostros cansados por la angustia de existir sin destino.

Roberto Pohlhammer
Escultor – Vicepresidente Sociedad de Escultores de Chile – 2002